Nadie os obligó a ser políticos. Ninguno de nosotros os pidió que sirvierais al país. Fue vuestra decisión, libre y soberana, así que no vamos a bajar el listón de nuestra exigencia, al contrario, vamos a incrementarlo como nunca antes lo habíamos hecho y vamos a convertir nuestra determinación en el motor de una revolución pacífica que no podréis ni soñar en detener. Nosotros sustentamos la nación con nuestro trabajo y sostenemos al estado con nuestros impuestos. Nosotros parimos los hijos, los educamos para que continúen manteniendo la nación cuando les llegue el turno y los alojamos en nuestras casas más tiempo del necesario para su vuelo. Y vosotros no habéis hecho vuestra parte del trabajo.
Ahora no tenemos pan para alimentar a muchos de los nuestros. Ahora una generación entera mejor preparada que ninguna otra antes está agonizando sin futuro. Por vuestra culpa. Ahora lo sabemos: con vuestra hambre de prebendas y vuestra medrosa intemperancia habéis vendido nuestro país y nos habéis vendido a nosotros. Lo peor es que también queréis que paguemos la factura de vuestras pavorosas componendas.
Nosotros cuidamos de los ancianos, mantenemos el ritmo económico del país y hacemos que el progreso sea una realidad para todos inventando internet, descubriendo los principios activos de los medicamentos, aportando ayuda para paliar cualquier desgracia colectiva, viajando a lugares remotos para llevar consuelo o conocimientos, creando los puestos de trabajo y limpiando el chapapote mental con que vuestra negligencia nos roba vidas, haciendas y esperanzas.
Somos nosotros los que morimos por vuestras decisiones, demasiadas veces equivocadas: y es que nosotros ponemos los muertos en los accidentes, en los atentados, en las guerras y en las catástrofes. Vosotros solo nos miráis desde arriba, insaciables, pidiendo más y más y más. Ahora, cuando las cosas van mal, así sea individual o colectivamente, seguimos siendo nosotros los que apechugamos para salir del hoyo que vosotros cavasteis. Y de paso os sacamos también a vosotros, ingratos, que encima sonreís y os ponéis la medallita que solo es de la masa, de la gente, de la muchedumbre. De la ciudadanía. Nuestra. Y ya hemos llegado al final de nuestro aguante.
Hasta hoy os hemos pedido poco, muy poco. Solamente que no metierais mano en la caja, que no anduvieseis a la gresca por una silla apenas unos centímetros más alta que la otra, que conocierais y respetarais la Constitución, que entendierais nuestras necesidades como sociedad, que fuerais demócratas en el más estricto sentido de la palabra y que protegierais a los más frágiles de entre nosotros. Los servidores públicos sois vosotros y estáis a nuestra disposición, pero lo olvidasteis hace décadas y vendisteis muy barato nuestras vidas, nuestras haciendas, nuestras esperanzas.
Os pedimos muchas veces que nos respetarais como a iguales, que dejarais de perder el tiempo en nimias controversias sobre el tamaño de vuestros egos, enormes por demás. Os gritamos que fuerais más constructivos, capaces y tolerantes, que no dierais tan mal ejemplo a todos los que os hemos estado mirando, atónitos. Ha llegado el momento de recordaros algo muy importante: este país es nuestro, no vuestro. Y os lo vamos a hacer saber con cuanta determinación y esfuerzos sean necesarios. Ha llegado el momento. Vamos a recuperar nuestras vidas, nuestras haciendas y, por encima de todo, nuestras esperanzas y nunca más volveréis a robárnoslas.
Ha llegado el momento. Somos más y cada uno de nosotros vale más que todos vosotros juntos porque a nosotros nos mueve la confianza en el nuevo tiempo al que pertenecemos y no vuestro miedo a perder un tiempo que ya murió. Ha llegado el momento. Vamos a recuperar la sociedad de una nación a la que queremos más que vosotros, con más sensatez y mejores capacidades. Una sociedad que sabe lo que quiere, cómo lo quiere y cuándo lo quiere; una sociedad segura de sí y que sabe bien lo que no quiere: a vosotros.
Ha llegado el momento de abrir la caja de Pandora: y ahora solo resta que os vayáis y dejéis el campo libre para que podamos hacer las cosas bien, con la participación de todos y con la hermosa bandera de la Democracia Real izada en nuestros pabellones. No lo pongáis difícil empecinados en vuestra arrogancia. Iros a casa, politiquillos. Id ahora cuando todavía os cabe el honor de la retirada silenciosa. Después no habrá tiempo y será muy doloroso.
Estáis despedidos. Sin 45 días. Ni paro.
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Yo tambien estoy harta e indignada #15M
Estoy harta de ver politicos ineptos pavoneandose por mi ciudad, predicando que se deben a los ciudadanos cuando a quien realmente sirven es su partido político.
Me indigna que hayamos perdido el culo por salvar a los bancos con nuestro dinero, el mismo que están utilizando para pagarse sueldos millonarios y seguir cobrándonos comisiones por absolutamente todo.
Y no te digo nada yo que vivo en Andalucia, esta especie de cortigo controlado desde la Junta de Andalucia, donde si no conoces a alguien no haces nada ni consigues nada. Donde todos dependen de la Junta de Andalucia: Asociaciones empresariales, sindicatos, asociaciones civiles, etc., Todos viven de las subvenciones y como tales rinden pleitesía al jefe (La Junta). El clima de falta de libertad es asfixiante.
En fin estas y muchas cosas más que me cayo, mi salud no aguanta ya tanta indignación... Por esto quiero expresar desde aquí todo mi apoyo al movimiento: Democracia real ya! 15M
- Harta de funcionarios engreidos que te tratan como si te hicieran un favor
- Harta de que las compañías de teléfonos abusen de mi
- Harta de que me engañen en la factura de la luz
- Harta de no ser tenida en cuenta para nada
- Harta de que me frian a impuestos para pagar la atrofiada administración que tenemos
- Harta de los empresarios, de los sindicatos; del montaje que tienen con las subvenciones del estado, los cursos, etc.
- Harta de tanta burocracia: Ayuntamientos, mancomunidades, intermancomunidades, diputaciones, comunidades autónomas, gobierno, estado...
- Harta del todo gratis y que nadie quiera hacerse responsable de nada
- Harta de futbol, programas del corazón, debates insustanciales y toda la morralla que nos meten cada día a través de los mass media
Me indigna que hayamos perdido el culo por salvar a los bancos con nuestro dinero, el mismo que están utilizando para pagarse sueldos millonarios y seguir cobrándonos comisiones por absolutamente todo.
- Indignada de ver que seguimos participando en guerras para garantizarnos el petroleo bajo la excusa de misiones humanitarias
- Indignada con la forma en que nos manipulan desde las televisiones, la prensa, la radio
- Indignada de ver como tratan de controlar el uno resquicio de libertad que nos queda INTERNET
- Indignada con la corrupción, el amigismo, el enchufismo, y todos los ismo de igual calaña
Y no te digo nada yo que vivo en Andalucia, esta especie de cortigo controlado desde la Junta de Andalucia, donde si no conoces a alguien no haces nada ni consigues nada. Donde todos dependen de la Junta de Andalucia: Asociaciones empresariales, sindicatos, asociaciones civiles, etc., Todos viven de las subvenciones y como tales rinden pleitesía al jefe (La Junta). El clima de falta de libertad es asfixiante.
En fin estas y muchas cosas más que me cayo, mi salud no aguanta ya tanta indignación... Por esto quiero expresar desde aquí todo mi apoyo al movimiento: Democracia real ya! 15M
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